En la página web de Heliosar utilizamos cookies de análisis, a partir de Google Analytics, para evaluar su navegación y la del conjunto de usuarios a fin de mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, entenderemos que acepta su uso.

Cuatro Complexiones

Los tres Principios, definidos como orientaciones energéticas, se expresan en cuatro terrenos concebidos conforme a su semejanza con los cuatro estados de la materia: sólido, líquido, gaseoso y radiante o calórico.

Las Complexiones condicionan las características morfotipológicas del sujeto y vienen definidas por su desarrollo embriológico fetal y las situaciones soportadas durante los primeros meses de vida. Por ello, resulta fundamental compensar las reacciones propias de cada Complexión para que las tendencias individuales no pongan en peligro la totalidad del sistema.

  • Complexión Linfática: Endomesoblástica atónica. Predominio abdominal, digestivo y linfático. Anabolismo con tendencia a hipertrofia.
  • Complexión Sanguínea: Mesoendoblástica tónica. Predominio circulatorio respiratorio. Catabolismo aeróbico, con presencia y participación predominante de oxígeno, y eficaces mecanismos de eliminación.
  • Complexión Biliosa: Mesoectoblástica tónica. Predominio hepatobiliar y muscular. Catabolismo anaeróbico (procesos de hidrólisis con ausencia de oxígeno), con hiperproducción de residuos metabólicos.
  • Complexión Nerviosa: Ectomesoblástica atónica. Predominio del sistema nervioso como vía de estimulación vegetativa de órganos con metabolismo ralentizado. Tendencia a la deshidratación.

Área Profesional